Biomasa, emisiones neutras de CO2

Ya hemos hablado en numerosas ocasiones de las ventajas que tiene el uso de biomasa para el medioambiente:

- Disminución de las emisiones de azufre.
- Disminución de las emisiones de partículas (polvo) en suspensión.
- Emisiones reducidas de contaminantes como CO, HC y NOX.
- Emisiones neutras de CO2, sin contribución al efecto invernadero.
- Reducción del mantenimiento y de los peligros derivados del escape de gases tóxicos y combustibles en las casas.
- Aprovechamiento de residuos agrícolas, evitando su quema en el terreno.
- Independencia de las fluctuaciones de los precios de los combustibles provenientes del exterior (no son combustibles importados).

Con la biomasa todo son ventajas a la hora de producir energía (en forma de calor en nuestro caso), pero hoy queremos hacer hincapié en el cuarto punto de la lista: las emisiones neutras de CO2. ¿Qué significa?

En la combustión de la biomasa se considera que las emisiones tienen el balance neutro de CO2. Realmente, al quemar leña o pellet en nuestras estufas, se produce CO2 como resultado de la combustión de la biomasa, pero se considera neutral o inapreciable porque ésta combustión de biomasa no contribuye al aumento del efecto invernadero. Esto es debido a que el CO2 liberado forma parte del ciclo natural en el ciclo vegetal, ya que es el que absorben y liberan las plantas continuamente para su crecimiento y supervivencia. Así se consigue un perfecto balance entre emisiones y consumo de CO2 siempre y cuando la masa vegetal no disminuya con la deforestación.

No obstante aún quedan muchas preguntas y un largo camino que recorrer en nuestro país. ¿Sería sostenible que el 80% de los hogares tuvieran como método de calefacción la biomasa? ¿Habría combustible para todos? Hay estudios favorables en defensa de la sostenibilidad de este sistema con la ayuda de nuestros bosques. La autogeneración y la limpieza de nuestra masa forestal está aún por explotar en nuestro país y las diferentes legislaciones, que cambian en las diferentes comunidades, hacen muy compleja la extracción masiva de biomasa. Tampoco ayudan las instalaciones nulas de extracción de humos en los edificios de nueva construcción que fomentan y ayudan la generación solar pero se olvidan literalmente del calor limpio y barato que produce la biomasa.

Por suerte, atrás quedan las viejas, sucias e ineficientes calderas a gasoil para calentar nuestros hogares. ¡Algo es algo! La biomasa se posiciona como la alternativa ecológica para producir energía y, a diferencia del gas natural, no depende de las fluctuaciones económicas del mercado consiguiendo así un equilibrio perfecto entre eficiencia y precio.

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