La leña o madera en metros cúbicos, el mejor combustible para nuestra chimenea o estufa.

Los que tenemos una estufas o chimeneas de leña miramos muy bien la madera para quemar. La elección del combustible es fundamental para el buen rendimiento y eficiencia de nuestra estufa o chimenea. No todos los tipos de leña queman igual y producen la misma energía así la madera de roble, fresno o nogal suelen estar muy cotizadas por su gran rendimiento y durabilidad al tener más densidad que otras maderas más pobres como el pino por ejemplo.

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Los precios de las diferentes maderas varían a la hora de comprar nuestro combustible preferido pero hay un factor importantísimo que afecta al rendimiento de la madera sea cual sea su tipología: la humedad. Ésta afecta muchísimo en la eficiencia energética ya que la energía que produce la combustión de esta madera se utiliza en gran parte para evaporar el agua contenida la madera produciendo menos calor.

Para comprobar la humedad existente en la madera existe un aparato medidor de humedad en la leña llamado higrómetro. Nosotros recomendamos siempre la utilización de este dispositivo si no sabemos diferenciar bien entre una madera húmeda o no. Pensad que es muy importante combustionar madera perfectamente seca ya que afectará al rendimiento de nuestra estufa o chimenea. Una madera húmeda no se tira, simplemente se almacena con lo que no echamos a perder el combustible. La madera es un combustible no perecedero y se puede almacenar en montaña en un sitio donde dé el sol, a la intemperie. No importa si llueve, bastará con taparlo por encima con un plástico si se desea. Si llueve encima el agua es puramente superficial y se evapora con gran rapidez a poco que salga el Sol.

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Ahora que ya hemos hablado de la humedad de la leña toca hablar de su peso. Como ya estaréis intuyendo el peso de la leña va directamente relacionado con la humedad que ésta tenga. Si podáis un árbol y hacéis leña, comprobaréis que las ramas son muy pesadas ya que en su interior contiene muchísima agua. A medida que esta leña se seque irá pesando mucho menos ya que el agua contenida irá evaporándose. La seca de la leña no es una ciencia exacta y variará dependiendo de diversos factores, atmosféricos sobretodo, pero también de densidad de la madera y de la capacidad que tenga la misma de desprenderse del agua.

madera para el invierno

En nuestro país es muy común que muchos campesinos o intermediarios vendan leña en esta época del año. También lo hacen grandes superficies y casi todos ellos utilizan la misma unidad para vender la misma: el kilogramo. Como podéis ver, la unidad de medición no es correcta ya que el peso dependerá de la humedad contenida en la madera, mientras que la misma madera, esté o no seca, ocupará el mismo volumen. Por esta razón, la unidad para vender leña debe ser el metro cúbico y no el kilogramo. En todo el norte de Europa, donde tienen más tradición en asuntos de combustibles sólidos, hace ya mucho que se dieron cuenta de este problema y la leña siempre la venden en metros cúbicos. Aquí ya empezamos a ver muchos distribuidores que utilizan esta unidad de venta aunque no es lo común. Os invitamos a ver un poco por internet lo que hay y en seguida os daréis cuenta. Exigid que la madera os la vendan por m3 y no por Kg.

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